¿No es genial cumplir un año más? ¿Sentir que estás vivo y que cada segundo es importante?.
En septiembre de este año le tocó a Toño. Llegar a los 50 cuesta mucho, pero llegar como mi cuñado ya es un mérito. Toño nació en Santander pero en realidad debería haber nacido en cualquier isla del Mediterráneo. Había que hacerle una fiesta...pero ¿donde? Debajo del mar sería el lugar perfecto para este loco del buceo, el pico más alto de la montaña más alta también sería un lugar ideal para este incansable viajero y campista, cualquier playa sería el rincón elegido por este Griego de corazón para vivir junto a mi hemana y su hija Angela, la niña de sus ojos, de sus brazos de sus piernas....y no sigo.
Al final fuimos muy prácticos y nos fuimos a Suesa, donde él y mi hermana tienen un prado. Un lugar precioso cerca del mar donde hemos pasado muy buenos momentos.
La familia y unos pocos amigos. Sol y flores. Comida casera de la buena.
Una corona de flores con el número 50. Todo hecho en casa.
Macarons y nubes de gominola.
Y al final la tarta y su guirnalda.
Toño se merece esto y más.
Dedicado a mi hermanita del alma...mi mayor fan y el apoyo más emocionante de mi nueva etapa.






































